Por si mi voz muere en tierra…

Entradas de Septiembre 2008

Como hace cuatro años…

30-Septiembre-2008 · 3 comentarios

Octubre de 2004. 9.00 horas. Estrenando ropa y algo más. Con ilusión, extrañeza, miedo… en fin, la verdad que ya es que ni me acuerdo. Sólo se que un señor que entró por la puerta del aula donde estaba, dijo pasado un tiempo prudencial: “Bienvenidos a Hogwarts. Soy la Señora McGonagall”.

Así comenzó mi vida universitaria hace ya cuatro años, cuando un Profesor de Sociología pretendió introducirnos en nuestra nueva vida, mediante una gran metáfora de lo que se nos venía encima. La verdad es que hoy, pasado ya ese tiempo, he de reconocer que tenía mucha razón, puesto que hay muchas cosas que nunca he llegado ni llegaré a entender, y por lo tanto, parecen estar hechas por arte de magia.

Ayer por la mañana, cuando me disponía a salir de mi casa, me miré al espejo buscando a aquel “niño” que empezó a estudiar. Sinceramente, tengo que decir que no lo he encontrado tal cual. Como nadie nunca pudo evitar, desde entonces el tiempo ha pasado, y mucho, de tal forma que todo ha cambiado, y con ese todo, yo. ¿Para mejor o para peor? Desde luego que no soy quién para sentenciar si una o la otra, pero a mi juicio, en algo a mejor, y en otro algo a peor. Aún así, ayer salí igual que aquel día, con una gran sonrisa en la cara, y recordando lo importante que para mí han sido algunas cosas que han sucedido estos cuatro años.

La ilusión con la que comenzaba el día, desapareció en algunos momentos, porque a veces por mucho que desees que las cosas salgan de una manera, siempre está ahí alguien para que vuelvas al presente y dejes de imaginar imposibles; las cosas son como son, y nada más.

Sin embargo, como todavía algo me queda de aquel niño soñador, por mucho que se empeñen las circunstancias en amargarme la vida, no se lo voy a consentir. Es mi último año de carrera y el primero de lo que me espera a continuación. Y como voy a luchar y a aprovechar todo lo que pueda este tiempo que me toca vivir, que vengan las circunstancias como les de la gana, que les prometo que les plantaré cara.

Un saludo y suerte, compañeros/as.

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El nacimiento de un nuevo Grado

24-Septiembre-2008 · Dejar un comentario

La temida y controvertida reforma de la enseñanza universitaria española, es cada vez más un hecho en nuestras facultades. Qué duda cabe que de en este momento, si bien ya es tarde para hacer algunas reflexiones, lo cierto es que aún así se sigue escribiendo sobre el tema en Blogs, periódicos, etc.

En la Facultad donde curso mis estudios, dentro de la Universidad de Granada y debido a la planificación que se ha realizado de la adaptación a los nuevos créditos, se está componiendo en la actualidad el plan de estudios del nuevo Grado en Ciencias Políticas y de la Administración que se ofertará cuando pase todos los filtros que la Ley determina y la reforma universitaria sea un hecho.

El proceso de redacción del título, conlleva una serie de requisitos, aprobaciones, filtros, etc., que aunque me pusiera a explicarlos, seguramente acabaría sin llegar a hacerlo bien, y por lo tanto, me voy a centrar en una particularidad que está sudeciendo únicamente en mi Facultad, y que sin duda requiere una reflexión en este blog.

El equipo decanal de la misma, dentro de las posibilidades que tiene (creo suponer), ha decidido la creación de una serie de grupos de trabajo para que, partiendo de una base aprobada ya por la Junta de Andalucía, desarrollen las materias, competencias y conocimientos (1) que habrán de tener los futuros “Graduados” en Cienias Políticas y de la Admón. y Sociología. Lo peculiar, es que en los grupos de trabajo se ha dado pie a la participación libre, abierta y voluntaria de PAS, profesorado y alumnado.

Hay que decir que los grupos de trabajo, simplemente son un paso previo cuyo trabajo deberá ser avalado dentro de la Facultad por un conjunto de personas delegadas de la Junta de Centro. También entre éstas deberá haber, al menos en lo que a dicha Facultad se refiere, representantes también de Profesores, alumnos y PAS.

Esta mañana, he estado presente en las labores de uno de los 12 grupos de trabajo creados para las dos titulaciones. De entre un total de más de cincuenta o sesenta personas, tan sólo tres (dos alumnos y un PAS) no éramos profesores. Cierto es que para el sector del alumnado, de tregua entre exámenes de septiembre y comienzo de las clases, las fechas son nefastas. Pero sólo dos alumnos aportando su visión a una cuestión tan importante (no para nosotros, claro está, pero sí para quienes vendrán en un futuro) desde luego que arrojan poco interés y falta de responsabilidad, al menos de todos aquellos que como yo, son representantes de alumnos ante la Junta de Facultad.

Quiero que conste que yo considero muy útil y muy necesaria la participación del alumnado; incluso estoy de acuerdo con las críticas que se hacen sobre los pocos espacios de participación que tenemos los estudiantes o el poco caso que se nos hace. Pero sin embargo, no podemos pedir más participación, más debate, más implicación en los asuntos importantes si cuando se nos reclama para algo, en lo que además nos hemos comprometido, rehusamos participar.

Probablemente haya motivos personales que justifiquen todas y cada una de las asuencias de hoy. Pero de 24 sólo dos, no creo que existan tantas coincidencias.

Por lo tanto, me gustaría animar a la participación de todos en general, y especialmente en mi Facultad; no sólo a los que forman parte de consejos de alumnos y cosas por el estilo, sino a todos/as los/as que puedan tener acceso a esos ámbitos, puesto que nuestra experiencia como estudiantes enriquece “lo poquito” que se puede hacer ante esta imposición llamada “nuevo modelo de enseñanza superior”.

(1) Como mínima aclaración para no perderse, cabe decir que las materias se asemejan a lo que hoy se conoce como asignaturas; las competencias, son algo así como las habilidades que tiene que tener el alumno interiorizadas para poder aprobar; y los conocimientos, los temas y contenidos de cada una de las materias que da pie a la interiorización de cada competencia. Que nadie se tome esto al pie de la letra, porque es una explicación extremadamente simplista.

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Independencia

17-Septiembre-2008 · 5 comentarios

Ciertamente, muchas veces antes de hablar hay que intentar ponerse en la piel de todo el mundo, porque si no, es probable que no se entiendan los motivos de algunas personas a la hora de reivindicar ciertas cosas. Me explico.

Yo vivo en un pueblo granadino que se llama Casanueva. Éste pertenece al municipio de Pinos Puente, siendo uno de sus anejos. Geográficamente, está pegado a otro pueblo, Zujaira, también anejo pinero. Lo cierto es que antiguamente, ambos pueblos estaban separados, pero sin embargo en la actualidad, al haber crecido ambos en torno a la carretera que conecta Pinos Puente con Tocón, cualquier persona ajena al pueblo no sabe donde empieza uno y acaba otro. Sinceramente, esta situación me alegra, porque yo desde que tengo uso de razón he considerado que esa división administrativa no atiende a la situación real, puesto que en realidad hablamos de un pueblo con dos gentilicios distintos, donde la gente convive junta, va al mismo colegio, se sirve de los mismos servicios, etc.

El caso es que hace poco tiempo, cuestión de un par de años, las Asociaciones de Vecinos de ambos pueblos iniciaron la solicitud a la Junta de Andalucía para constituir una Entidad Local Autónoma en Casanueva y Zujaira; es decir, autonomía económica de Pinos Puente, pero vecindad política en calidad de anejos. Actualmente, sé que el proceso está en marcha, pero lógicamente la consecución de éstas cosas es lenta y muy burocratizada, lo cual requiere de tiempo y paciencia. Desde la capitalidad del municpio, el pueblo de Pinos Puente, no se ve con buenos ojos que sus anejos pidan la autogestión económica, puesto que pierden el control sobre la gestión del dinero de muchos impuestos.

Sin embargo, otro pueblo de nuestro municipio, Valderrubio, ya consiguió hace unos seis años esta autonomía administrativa, y lo cierto es que esta reflexión me vino a la cabeza cuando pasé por dicho pueblo hace dos días. Los argumentos que los habitantes de Valderrubio esgrimían para su autonomía económica, era que su autogestión supondría un aumento de los servicios en el pueblo. Efectivamente, cuando pasé por allí me di cuenta de hasta qué punto tenían razón esos argumentos, ya que en mi opinión el pueblo se ha convertido en un lugar bastante bueno para vivir, con servicios, parques, etc.

Enlazando con el principio de mi intervención, la idea principal que quiero transmitir es que lo mismo que en su día hubo tantísima oposición a la decisión de Valderrubio por parte de Pinos Puente, sin intentar entender sus motivaciones, me gustaría que muchos de los opositores a este proceso no se llevaran las manos a la cabeza y entendieran nuestra voluntad de mejorar como pueblo, al igual que lo está haciendo Valderrubio.

En ningún caso, nos sentimos mal por ser Pineros, o al menos, ese no es mi caso; pero sí que creo que es mejor una gestión más directa del dinero, puesto que para resolver un problema es mejor apreciarlo de primera mano. Por eso de vez en cuando, hay que ponerse en otras pieles.

Categorías: Política · Sobre mi pueblo...

POLITEIA

10-Septiembre-2008 · 2 comentarios

Lo cierto es que después de un año tan acalorado, hablar de esto casi que me da miedo. Por supuesto, sólo van a entender esta entrada quienes día a día hayan convivido ese tiempo durante los muros de mi Facultad.

En mi opinión, la gente activa socialmente no puede evitar implicarse en todo aquello que le resulta atractivo: se comienza en una asociación, en un partido, en un sindicato, o algo similar, y se termina en veinte sitios a la vez, y normalmente con la misma gente, puesto que los valores de cada uno determinan la decisión de dónde se acaba, que suele ser la misma de quiénes tienen los mismos valores. Por lo tanto, no es nada nuevo que se vean las mismas caras en todas estas cosas.

POLITEIA es el nombre de uno de estos entes, a donde yo pertenezco actualmente y donde un día lo hice de una forma muy activa. La verdad es que dicho nombre para mí significa demasiadas cosas y me genera sentimientos tremendamente encontrados. La razón, las personas.

Durante mi andanza en ella, he conocido a todo tipo de personas, he experimentado sentimientos de cariño hacia ellas muy fuertes, a la par que me he sentido profundamente defraudado con otras. Supongo, que en algunos casos el sentimiento será mutuo respecto de mí, qué duda cabe, puesto que normalmente en las interacciones sociales, no se puede hablar de un solo “culpable” si la cosa sale mal. No obstante, el tiempo pasa, de tal modo que nos pone a cada uno en nuestro lugar, a veces indeseado, pero seguramente, bien merecido.

Sin embargo, después de un verano de “desconexión” y de posterior reencuentro con todos esos sentimientos, he llegado a la conclusión (seguro que otros llegaron antes) de que el problema en estos casos, es no saber separar al compañero/a del amigo/a. En estos ámbitos, se generan relaciones sociales que comprenden sentimientos distintos: de compañerismo, de lealtad, de envidia, de amor, de cariño, de amistad, de odio… Es irremediable, puesto que todos/as somos animales sociales. Sin embargo, cuantos más de éstos se mezclen, peor sale el resultado. Y si tenemos en cuenta también que él número de personas es también elevado, peor aún para saber diferenciar.

Si esa explicación no es válida, que me diga alguien por qué relaciones de amistad extremadamente fuertes se acaban convirtiendo en sentimientos de odio. O bien, por qué de repente el que fue el más odiado, es el más venerado, pasando el que ocupaba este puesto anteriormente a ser el “anticristo”.

Yo sinceramente, no me arrepiento de casi nada de lo que he hecho bajo “POLITEIA”, porque en el fondo, la vida es así y ese caldo de cultivo, es un buen ensayo para saber como afrontarla. Pero desde luego, considero que el precio es bastante alto.

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